El Gallo duranguense

El consumo de marihuana aquí

Local20 de octubre de 2022 Adrián Luján
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FUMARSE UN ‘CHURRO’, ‘quemarle los pies a María’, quemarse ‘uno del diablo’, prenderse un ‘porro’, ‘4-20’ o fumar ‘mota’ son algunas de las decenas de variantes que tiene el acto de consumir ‹Cannabis sativa› o ‹Cannabis indica› (según sea el caso), principales variantes de la mejor conocida como la marihuana.

Dentro de la amplia agenda de temas públicos que discutir se encuentra la legalización de la marihuana, si bien en los últimos años se ha permitido su uso con algunas restricciones o amparado por las leyes, o pedir un permiso a la Comisión Federal para Prevención de Riesgos Sanitarios (Cofepris). No puedes ir por la calle fumando de la famosísima María. Pero, ¿qué hay detrás de la prohibición de esta planta medicinal? En realidad estamos hablando de un problema de salud pública.

Las adicciones representan un problema en un entorno social y sobre todo por sus implicaciones de salud, pero si analizamos las estadísticas mundiales y nacionales está bastante alejado de la realidad. Las adicciones que más muertes provocan son el alcohol, el tabaco, pero sobre todo el consumo de azúcar; este último, especialmente en México, con el consumo de los refrescos, generando obesidad infantil, diabetes e hipertensión entre otros padecimientos crónicos.

En los años setentas se realizó un estudio promovido por el entonces presidente de los Estados Unidos de América, Richard Nixon, que con ayuda del doctor Robert Heath (famoso por sus terapias para curar la homosexualidad con electrochoques) demostraba que la marihuana provocaba daño neuronal. Lo que se descubrió años más tarde es que este estudio se realizó con chimpancés a los que se les administró el equivalente a 63 ‘churros’ en cinco minutos, con mascarillas adaptadas para los experimentos. Muchas décadas más adelante se mostró que ese daño neuronal fue provocado por la falta de oxígeno en los animales.

Pero, ¿cuáles son los efectos de esta ‘peligrosa’ droga? Pues aquí en ESPACIO LIBRE se los contamos. La ‹Cannabis indica› tiene efectos de relajación, somnolencia y pasividad. Seguro has visto a algún marihuano con una grande sonrisa que, lejos de dar miedo, su expresión dice “amor y paz”. Por otro lado, la ‹Cannabis sativa› tiene efectos de estimulación e inspiración, usada más frecuentemente para crear arte, trabajo doméstico o deporte. En la actualidad también existen especies creadas, llamadas ‘híbridas’, que son una mezcla entre ambas.

Se sabe que las adicciones no son un hábito o, como es más común llamarle, un vicio.

Un adicto tiene un problema de salud mental, su origen es un mal funcionamiento de estructuras cerebrales que se desarrolla lentamente. Se puede decir que el verdadero problema es la relación que formamos alrededor de las drogas (llámese alcohol, tabaco, marihuana, azúcar o incluso el delicioso café). Pero volvamos con la cannabis y lo que se puede hacer con su fibra: el cáñamo, ya que puede reemplazar plásticos, combustibles, concreto, comida, ropa y papel, entre otros.

En una llamada al Centro de Atención Ciudadana La Línea de la Vida, los asesores son bastante abiertos con el tema; incluso, una indicación de ‘buen uso’ es cuando se sabe el motivo por el cual estás fumando sin exceder el límite que permite tu cuerpo, sin presentar ansiedad por consumirla, brindando un mensaje sobre la consciencia de cómo se consume sin que afecte tu entorno.

En una encuesta realizada por ESPACIO LIBRE a una pequeña parte de la población duranguense, de entre 25 a 44 años de edad, pudimos analizar que el 77.78% de los encuestados la ha consumido alguna vez, mientras que un 22.22% nunca la ha probado. El 40% de los consumidores son hombres y el 60% mujeres, que el 60% de los encuestados trabaja, un 30% trabaja y estudia, y 10% no trabaja ni estudia. El 100% de los encuestados tiene estudios superiores al bachillerato. Un 15% consume marihuana diariamente, y un 30% no lo haría de nuevo.

Entre los nombres conocidos de la marihuana están: hierba, yesca, mostaza, hierba del rey, ‘weed’, ganja, María, mota, gallo o, como le dicen cariñosamente algunos consumidores que se han beneficiados con sus efectos: ‘la hierba santa’.

Sea lo que tomen —alcohol, tabaco, café, chocolate, azúcar, Coca-Cola, Pepsi, la yerba en mención, e incluso una ¿inofensiva? sopa Maruchan—, por su bien y salud procuren moderar el consumo de lo que sea que les cause un subidón de placer, ya que ése es el inicio para cualquier adicción: “Nada con exceso, todo con medida”… Y si van a quemar… ‘saquen’. / ESPACIO LIBRE

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