Al gobernador Villegas no le interesa el arte ni la cultura

No hay plan cultural en el ICED, solo ocurrencias

Cultura 13 de febrero de 2023 JESUS MARIN

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Cuando un mediocre obtiene un gramo de poder, cree que tiene una tonelada de autoridad. Nunca como antes, en los casi veinticinco años que existe el ICED, el pomposamente Instituto de Cultura del Estado de Durango ha estado en manos de un director tan gris, tan mediocre, tan inculto. Un director prepotente y déspota, que no recibe a creadores ni proyectos. No ha presentado un plan de Cultura. Arrodillado a las órdenes incondicionales de su patrón, el Gobernador. 

Y vaya que hemos tenido directores nefastos en la cultura, directores prepotentes y déspotas, directores con ínfulas de grandeza y grandes dosis de nepotismo. Pero al menos, tenían cierto bagaje cultural, cierta trayectoria en el arte y la cultura, desde el ‘Churumbel’, Martínez Díez, escritor, politólogo, que más allá de sus desvaríos de guerrillero y de izquierda, daba oportunidad y apoyo al arte y la cultura. Se rodeó de un buen equipo de trabajo. El director Juan Antonio de la Riva, cineasta y creador de gran nivel, aunque vengativo y déspota, pero con fuertes cartas credenciales como creador. Corín Martínez, cuyo único mérito es la cantada y sus relaciones políticas con Jorge Herrera Caldera. Rubén Ontiveros, escritor, cuya máxima virtud fue colocar en la nómina a amigos y parientes. 

Oiga, ¿y Pérez Meza?, oiga ¿y el tal Pancho, actual director del ICED? ¿Qué? Nada, ni migajas de cultura. Ninguna gracia, ningún interés en la cultura. Mucho menos en el arte. Nunca, nunca en su vida como burócrata de la cultura había desempeñado un puesto directivo ni por asomo, ni por causalidad. El licenciado y maestro en historia, así se anuncia entre pompas y circunstancias, Francisco Pérez Meza siempre fue un oficinista de medio pelo, un operativo, alguien que se le encargaban las tortas y los chescos, las mesas, las sillas, para los eventos de arte y cultura. 

Desde el Lic. Héctor Palencia, nuestro Pancho estaba a las órdenes y control de la hoy directora del IMAC, la maestra Virginia Ruiz. Jamás se le contempló como dirigente, como el mandamás en la cultura, hasta ahora en este gobierno de Esteban Villegas se le cumple cabalmente la cuarta ley de Newton. Pérez Meza es director del ICED pese a no tener perfil cultural ni directivo, ni experiencia, ni arte, ni cultura, es director por gatunamente mandable y fiel lambiscón del poder. Es director de ICED porque Lauro Arce, primo hermano de Esteban Villegas, que ambos formaban el dúo de canciones norteñas, ‘Esteban y Lauro’, a quien Villegas por nepotismo nombró director del IMAC al ser presidente municipal. Obvio que Lauro está en la nómina de Villegas, dense una vuelta por el paseo Villas del Oeste.  ¿Y quién era el gatuno operativo de Lauro?, pos Pancho Pérez Meza. El Pancho siempre ha sido el operativo por no decir el gato de los diferentes directores que ha tenido el IMAC, lo fue con el maestro arpista Enrique Escajeda, lo fue con el escritor Jesús Alvarado, lo fue con el Maestro y escritor, Everardo Ramírez. Pero hasta ahí su currículo en el arte y la cultura. 

Él mismo orgullosamente declara que no sabe nada de arte, de música, de literatura. Desde que era gatuno operador, era prepotente y déspota, incluso amenazante, sino se hacían las cosas como él mandaba, la ventaja era que al ser un operativo se le podía acusar con sus jefes y tenerlo controlado de su rabia y berrinches. Ahora no. Ahora es el jefe de jefes de la cultura en Durango. Ahora es totalmente prepotente y déspota, sin bozal ni control, como lo hemos comprobado la mayoría de los creadores de Durango. 

Su administración es opaca, no ha declarado cuánto gana por mes como director, quiénes son sus mandos medios, y cómo ha asignado los talleres que les ha dado a los amigos y achichincles. Se le han mandado oficios por parte del Sociedad de Escritores, el señor director no ha respondido ni dado cita. No responde llamadas, prefiere posar en fotitos, en sus museos. 

El ICED ya no pertenece a los duranguenses, ni al arte, ni a la cultura, ahora es coto de poder del señor “ministro” Pérez Meza. Su “política cultural” la definió cuando se le pidió apoyo a la literatura, por parte de la Sociedad de Escritores, palabras más palabras menos: “la literatura no provoca multitudes no hay público, en cambio la música sí”. El director Pérez Meza, piensa que para que sea exitoso un evento cultural tiene que haber multitudes, le importa más las estadísticas que la cultura. En el rancio populismo del PRI. 

Es obvio que el gobernador Villegas no le interesa el arte ni la cultura, le da igual lo que haga su subalterno. La comunidad cultural está a merced del fascismo y la soberbia. Nada se hace o se mueve sin la autorización hitleriana de su director. Ya enfrenta una demanda ante derechos humanos por parte de un grupo de músicos. La prueba más fehaciente de su falta de interés cultural es la convocatoria de su programa editorial, una burla y afrenta, a los escritores de Durango. 

Sus insultantes declaraciones que no sabe qué hacer con las bodegas repletas de libros de autores duranguenses, si quemarlos o venderlos por kilos. Y todavía cínicamente, en rueda de prensa chayotera, declara que el ICED participara en la feria del libro de Coahuila, mandado literatura y autores duranguenses, cuando el mismo es enemigo público número uno de la literatura y los libros de escritores duranguenses, la típica doble moral de los hipócritas hasta parece panista. 

Seis meses y no se le ve hechura, le queda grandísimo el puesto. No hay plan cultural, solo ocurrencias. Se le han mandado proyectos de cursos de talleres directamente a él. A su WhatsApp.  Y no pasa nada, ni pasará. Así de jodida está la cultura de Durango. El ICED, en manos de una horrible mediocridad. ¡Heil Hitler!

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