Con Salum, para qué tanto chapulineo si es la misma corrupción

PAN y MC, son lo mismo: conservadores, corruptos, vendepatrias, unos en azul otros en naranja

Local 27 de febrero de 2024 MARTÍN M. GONZÁLEZ

salum

Gran alboroto ha causado el anuncio de que el panista de toda la vida Jorge Alejandro Salum del Palacio va contender para la senaduría de Durango por el partido de Movimiento Ciudadano, “traicionando” al blanquiazul. Oh, qué tragedión. Se va a desmoronar la política duranguense.

Hasta el vernáculo gobernador Esteban Villegas, entre selfie y anuncio de que 2024 será el gran año para el crecimiento, se dio tiempo de opinar: “la gente cobra caro las traiciones y la falta de congruencia”.

Y miren quién habla de congruencias, si hace menos de un mes le declaró su amor eterno al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ese que repudia su PRIAN.

 Otros dicen que dónde queda su ideología y falta de principios. Y se rasgan las vestiduras ante tal “traición” del ahora Judas del cartel del narco hecho partido.

Jorge Salum no ha cambiado de principios. Sus principios siguen siendo los mismos: centavero al cien por ciento. Y quiere seguir cobrando y mamando del presupuesto sin importarle colores ni ideologías. Quiere seguir de levanta dedos y con su trasero calentando el curul, solamente que ahora va por el Senado.

Además, no deja el PAN como fascismo y ultra derecha, simplemente se va a un PAN naranja, un PAN reciclado, refugio de amargados y berrinchudos, donde va la basura reciclada del PRIAN, del perderé PRD. Movimiento Ciudadano es la cloaca de los partidos oficiales, incluido Morena.

No se entiende el “escándalo político” de tal decisión. Salum es los políticos más mediocres que ha langareado en la historia Durango. Y del país.

Ningún bien hará a Durango si llegase a ganar la Senaduría, como tampoco, el Tirantes, la doctora Valdez, y cualesquiera de los candidatos propuestos para el Senado en esta próxima elección en junio de 2024, séase de Morena, PRI, PAN, casi se puede asegurar sin miedo a mentir que los senadores de Durango son los más mediocre en el Senado en los últimos cuarenta años.

Salum es un panista, sea azul o naranja, con una trayectoria gris y obsoleta. Si uno busca la definición de “mediocre” en un diccionario, aparecerá su foto bajo esa palabra. Sin ningún mérito político más que el servilismo y el arrodillarse al poder en turno.

En su trayectoria como legislador, local o federal, jamás ha propuesto un proyecto que haya cambiado la historia de Durango. Una iniciativa que haya puesto el nombre de Durango en el panorama de la legislación nacional. Ni como diputado, edil y presidente municipal. 

Jorge Salum es un parásito de la política. Un cobra nóminas. Calienta curul. Jamás ha hecho ningún beneficio por Durango, ni como edil, diputado y mucho menos como presidente municipal, excepto como todo buen panista es centavero, hacedor de negociones oscuros y corruptos con sus “amiguitos” y compadres. Panista de pura cepa.

Que no se nos olvide a los duranguenses, sus transas como presidente municipal: su ridícula ciclopista pintada de tres millones. Su fachada en el Mercado Gómez Palacio que la cobró a 25 millones. El túnel para enanos que hizo allá por el puente de la Normal a un costo de 9 millones, por mencionar tres de sus aberrantes transas.

Jorge del Salum es un vividor de la política. Su berrinche al no darle un hueso el PAN, provoca se cambie de chaqueta al partido dictatorial de Dante Delgado. Pan de lo mismo. Pan podrido los dos partidos. Mismos fascistas, hipócritas, conservadores, corruptos, vendepatrias, unos en azul, otros en naranja, pero es la misma mierda. Entonces por qué tanto brinco estando el suelo tan parejo.

Jorge Alejandro Salum del Palacio se la ha pasado de chapulín, pidiendo licencias para irse contender de diputado local a diputado federal. De un hueso a otro hueso. Sin trabajar un pinche día en su vida como legislador.

Ahora quiere ser Senador, donde el billete y la corrupción dejan más ganancias. Su pleito con el actual presidente panista, Toñín el chulo, se puso ardiente, por decirlo de una forma elegante. Salum llegó acusar a su compañero de mañas del partido, de tener vínculos con los cárteles.

Ahora se dice “víctima” y se va “indignado” a otro partido, buscando no representar a Durango, no defender sus principios, ni su ideología, busca descaradamente el billete, el fuero, en el partido Movimiento Ciudadano, queriendo presentarse como un héroe de la democracia y un ser congruente.

Del PAN azul, corrupto y fascista y de ultraderecha al otro PAN naranja, con las mismas taras y transas. Así para qué tanto chapulineo si la corrupción es la misma.

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