Los apapachos que extrañan

Nacional 28 de mayo de 2024 Espacio Libre México

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“Les molesta mucho el que no haya corrupción porque necesitamos apapachar al pueblo, y no es apapachar, es darle lo que por justicia le corresponde desde hace mucho tiempo, hacer realidad la justicia social, esa es la función principal de un gobierno democrático”, expresó el presidente Andrés Manuel López Obrador al exhibir el reclamo de Héctor Aguilar Camín -intelectual orgánico del prianismo- en el sentido de que antes se les trataba “con generosidad” y con “apapachos”.

El presidente mostró en la conferencia mañanera del día de hoy facsímiles de la relación perversa que existía entre encumbrados intelectuales como Héctor Aguilar Camín y Carlos Salinas de Gortari, a través de tratos económicos privilegiados.
Este es el “apapacho” que extraña este sector.

“¿Quieren saber qué cosa era el apapacho? ¿Se los muestro?”, interrogó el Presidente al referirse de nuevo a las declaraciones de Aguilar Camín, quien dijo que en esta administración se extrañan “hasta el apapacho” del gobierno.

López Obrador presentó varios documentos que en su momento Aguilar Camín dirigió a “Don Carlos”, el ex presidente Carlos Salinas de Gortari, en los que presentaba facturas por algunas investigaciones y hasta solicitaba “una gran ayuda solidaria” porque las finanzas del centro de estudios que realizaba las investigaciones andaban mal, por lo que habían retrasado su trabajo.

El jefe del Ejecutivo planteó que eso es lo que extrañan personajes como el escritor, al grado que existe “mucho coraje, les molesta muchísimo el que no haya corrupción, porque pues necesitamos apapachar al pueblo, y no es apapachar, es darle lo que por justicia le corresponde desde hace mucho tiempo, es hacer realidad la justicia social, y esa es la función principal de un gobierno democrático, la función principal de un gobierno democrático es procurar la felicidad del pueblo”.

Uno de los documentos presentados fue uno que Aguilar Camín dirigió a Salinas de Gortari con fecha del 27 de agosto de 1990. “Estos son los apapachos”, dijo irónico el mandatario. En el documento, el escritor informaba a “Don Carlos” que en relación al diagnóstico educativo realizado por el centro de investigación que encabezaba entonces, según un acuerdo celebrado en abril del año previo, “se nos hizo un pago de 250 millones de pesos como anticipo equivalente a 50 por ciento del costo total. Adjunto a la presente enviamos la factura complementaria por un importe de 284 millones de pesos”.

También daba a conocer que debido a la complejidad del proyecto y a otros compromisos, “ incurrimos en un retraso de seis meses para su terminación, lo cual generó los costos adicionales que se mencionan en el presupuesto anexo”.

Ante lo que López Obrador hizo hincapié: “O sea, le están pidiendo una ampliación del presupuesto”, y Aguilar Camín pedía 115 millones 920 mil pesos extra para el pago correspondiente.

El presidente también presentó otra pequeña tarjeta, con fecha de 3 de septiembre de 1993 en la que escribió: “Presidente, sé que no hemos terminado, pero nuestras finanzas por la misma demora andan mal, si pudieras anticiparnos el saldo de la investigación sería una gran ayuda (solidaria)”.

“¡Un apapacho! Esto explica todo”, enfatizó López Obrador al terminar de leer esa tarjeta.

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